lunes, 11 de mayo de 2009

Guayaquil, su gente, sus calles, su dolor…



Somos testigos día a día de un Guayaquil desamparado. La ciudad turística hace invisible esta difícil realidad.

Por eso, más que ser testigos queremos ser protagonistas del cambio, que devuelva esperanza a su gente.


1 comentario:

patricia laso dijo...

Como comunicador que eres Cristian, es mucho lo que puedes hacer.... visibilizando tanto las carencias como las riquezas que abundan en esa tierra poderosa...
Besos!!
Pati